sábado, 27 de abril de 2013


¿A QUÉ LLAMAMOS AUTOESTIMA?

El Autoestima es quererse a uno mismo y querer a los demás. Significa saber que eres valioso (a), digno (a), que vales la pena y que eres capaz, y afirmarlo. Implica respetarte a ti mismo y enseñar a los demás a hacerlo.
¿EN DÓNDE ESTA EL ORIGEN DE LA BAJA AUTOESTIMA?
En  lo que nos rodea, a medida que nos desarrollamos desde que somos niños, la sociedad nos enseña a poner "etiquetas" de lo que esta bien y de lo que no está, en muchos casos, sin tener en cuenta los verdaderos valores que como seres humanos debemos practicar.
¿CÓMO RECUPERAR LAS TÉCNICAS PARA MEJORAR EL AUTOESTIMA?
BUSCA DENTRO DE TI:
ESCÚCHATE A TI MISMO MAS QUE A LOS DEMÁS: Analiza con cuidado las opiniones de los demás sobre ti, tú y solo tú eres quien debe tomar la última decisión acerca de ti.
CONVIERTE LO NEGATIVO EN POSITIVO: Nunca pierdas las ganas de pensar en positivo, invierte todo lo que parezca mal o que no tiene solución.
DATE UNA OPORTUNIDAD  Y RECONOCE TUS CUALIDADES:  Puedes pensar en 5 ejemplos que te hace especial. Por ejemplo: Soy sincero, mis jefes siempre confían en mí, amigable, me encanta bailar, experto en la cocina. Siempre tenemos cualidades en que podemos destacar, algunas hasta el momento ni siquiera las hemos descubierto.

ACÉPTATE TAL COMO ERES, SIN APROBAR DENTRO DE TI LOS COMPORTAMIENTOS BAJOS: La aceptación es la base de la seguridad, la confianza, el amor y el autoestima. Aceptarse a sí mismo implica conocerse, que importa si el lunar que tienes en la cara no "le guste" a los demás, analiza el resto de las partes de tu cuerpo y verás que ellas están funcionando bien. Me debo comportar a mi manera siempre que ello no moleste a los demás. 
ACEPTA TUS SENTIMIENTOS: Cuando alguien te hace una broma, sonríe. Trata de disfrutar prácticamente de todo. Y si a veces hay cosas que te puedan poner triste, piensa que eso es pura casualidad, y que eso tendrá que pasar porque la vida se a inventado para vivirla lo mejor que podamos.
CUIDA DE TI MISMO (A): Aprende a ser independiente, y a no depender de los demás. Las parejas sobreviven mas tiempo cuando ambos tratan de ser lo mas independientes el uno del otro.  
ATIENDE TUS NECESIDADES: Alimento, agua, vestido; seguridad y cobijo; querer y pertenecer; autoestima, y la autorealización. De vez en cuando no estaría mal que te dieras el gusto de ir a lugares que son una postergación para ti, aunque resulten caros, pero atiende tus necesidades,  por ejemplo:  si una de ellas es comerte un plato exótico que solo lo encuentras en algún restaurante caro, hazlo aunque sea una vez en meses, pero date ese gusto. No debemos ser postergadores del presente si para ello no hay una razón importante.
ALIMENTA TU CUERPO ALIMENTA TU ESPÍRITU: La salud mental y física caminan de la mano. Salud mental es estar sonriente, es llegar a tiempo, es evitar la tristeza, es sentirse cómodo en cualquier momento.  La salud física esta relacionado con la práctica de un estilo de vida saludable: No drogas, "comer para vivir y no vivir para comer", y la práctica de un deporte sano. La risa es uno de las formas de tratamiento en algunos hospitales.
MANTENTE EN MOVIMIENTO: El ejercicio te hace sentir bien, las "endorfinas se elevan con la práctica del ejercicio", y nos sentimos bien. No esta demás el gimnasio, los aeróbicos, la natación, algún deporte de competencia, o simplemente salir a caminar.
DEJA DE HACERLO: Deja de usar sustancias psi-coactivas (drogas). Si consumes alcohol hacerlo con moderación. Si fumas deberías dejar de hacerlo.  Ahora existen terapias anti-tabaquismo de mucho éxito (chiclets, parches, bupropion, etc), nunca es tarde para empezar una vida sana. El autoestima es quererse a uno mismo, y quererse a uno mismo es optar por una buena salud.
EXAMINA TUS VERDADES:  Piensa que en un accidente de tránsito donde hubo muchos testigos, probablemente cada uno de los testigos de una versión diferente; ¿cuáles son tus primeras decisiones o "verdades que recuerdas haber tomado en la vida?... ¿cuáles son tus creencias respecto del amor?, ¿de los niños?, ¿de la autoridad?, ¿de Dios?, ¿de los políticos?.
LA VERGÜENZA: La vergüenza es un sentimiento profundo que te inmoviliza. Los mas desvergonzados son los niños. La vergüenza deriva en debilidad, incompetencia, incapacidad;  entonces?... ¿investiga quién te juzga? y sepárate de esa fuente.
EL AMOR DENTRO DE TI:  Tienes unos segundos para pensar en tu primer amor..., te recuerdas aquello?,  pero me temo que los recuerdos que tengas no hayan sido de tu primer amor, es que el primer amor es uno mismo,  si quieres que la gente te quiera, te respete, te de amor,... primero ámate a ti mismo e irradia felicidad. Cuando estés frente a un espejo  simplemente sonríe. La felicidad nace de uno mismo,  y puede nacer hasta de las pequeñas cosas que a ti te suceden, es cuestión de aprender a sentirla.
DESCUBRE Y RECLAMA LAS PARTES QUE TE FALTAN: Cada persona tiene distintos aspectos del Yo. Algunos son visibles, otros no lo son.  Si tengo miedo para hablar en público es una debilidad, si dejo el miedo se convierte en una fortaleza. Quizá tienes habilidades para la pintura y hasta ahora no lo sabes. El hombre nunca termina de aprender.
PENSAR EN TODO O EN NADA: No debemos pensar en que todo es blanco o es negro, eso te crea ansiedad. Nadie es perfecto, porque todos somos diferentes, algunos tenemos unas cualidades en las que destacamos mejor que otros.
ALIVIAR LA TENSIÓN: El estrés es una epidemia en estos momentos, como aliviarlo?, pasa algún momento a solas durante el día, tomate unas mini-vacaciones durante el día, e imagina que estas en una playa maravillosa. Duerme lo suficiente. Practica algún deporte.
RESPIRA: Cuando tengas una preocupación respira profundamente y plantea soluciones.
ABANDONA LA IRA:  La ira es un momento de locura. En relación a la ira,  mas que saber enfrentarla, es aprender a no sentirla. Antes de llegar a ponerte de cólera,  piensa si merece la pena; cuenta hasta diez y respira profundamente.
ELIGE TUS MOMENTOS:  Cada ser humano tiene derecho a elegir el momento de estar en soledad y el momento de estar con los amigos, con el novio (a), con el esposo (a), o con los familiares; se tú quien debe decidir, sin que ello lleve a algún enfrentamiento. 
BUSCA FUERA DE TI:
LA CONFIANZA: Cuando nos perciben como dignos de confianza, los demás estarán dispuestos a ser honestos y abiertos con nosotros. Di elogios con honestidad. Acepta y respeta las diferencias. Respeta tus fronteras y las fronteras de los demás.
JUEGA MAS:  Haz del momento de la diversión una prioridad, hoy y todos los días. Es bueno jugar con los niños algunas veces. Motívate con el trabajo que realizas, ríete de ti mismo si quieres, ríe en soledad... reír en soledad no es una locura cuando uno es conciente de lo que le motiva reírse.
APRENDE A ESCUCHAR DE VERDAD:  La mayoría de las personas creen saber escuchar, sin embargo muy pocas saben hacerlo de verdad. Has preguntas que  lleven a la persona a ir mas lejos: ¿y entonces que pasó?, ¿cómo fue eso?, ¿cómo te sentías?.  El mejor conversador es aquel que sabe escuchar de verdad.
DEJA DE HACER COMPARACIONES:  Ni de tú mismo con otras personas. Ni de las personas con las demás. Si deseas llamar la atención a alguien hazlo en privado.
PERDONA Y OLVIDA: El perdón no excusa el comportamiento. No significa la aprobación. Más bien implica estar dispuestos a ver con compasión. La persona que te hizo daño probablemente hizo lo que hizo por su propia debilidad y sus limitaciones.
ALARGA LA MANO Y CONECTA:  Haz una lista de las personas mas importantes en la vida ¿saben ellas lo importante que son para ti?, ¿cuándo fue la última vez que la escribiste o lo llamaste?. Encuentra un interés común con gente que sea importante para ti.
ESTABLECIENDO LAS FRONTERAS:  Pide permiso antes de traspasar las fronteras, debes tener que todas las personas tienen un mundo interior que debemos respetar y que no debemos traspasar a memos que ellas nos lo permitan.
RESPONSABILIDAD-LA TUYA, LA MÍA Y LA NUESTRA: Responsabilidad significa estar dispuestos a responder y ser capaces de hacerlo. Si algo no sale bien, distingue en lo que es tu responsabilidad y la de los demás.
NOTA LAS CONEXIONES: Alargar la mano y conectar con otras personas nos proporciona una sensación de bienestar y de apoyo. El buen humor y el trato agradable nos permitirá llegar a más y ganar mas amigos.
EN EL TRABAJO: Es bonito trabajar en equipo pero con independencia, el éxito tuyo será el éxito de todos y te sentirás a gusto en lo que forma parte de tu vida cotidiana, el trabajo.

ASPIRA A LO MAS ALTO Y PLANIFICA EL PRESENTE: 
"Lo mas importante es vivir el presente, el pasado únicamente sirve para no volver a cometer los errores que has tenido, el futuro es el presente que vivirás cuando ese día llegue"
ENCUENTRA LA FUENTE: La fuente esta en uno mismo. Todos los días tiene lugar algún milagro que ni siquiera reconocemos: un cielo azul, unas nubes blancas, unas hojas verdes, los curiosos ojos negros de un niño. Puedes desarrollar una práctica espiritual que te mantenga en el camino día a día. Es bueno disfrutar hasta de las pequeñas cosas que te da la vida.
ABANDONA EL PERFECCIONISMO: No es fácil ser perfecto, cuando únicamente eres un ser humano. Los perfeccionistas siempre buscan algo que este mal y lo encuentran y luego se sienten traumatizados por ello. Por tanto hay que tener prioridades y ordenarlas según lo que sea mas importante para tí.
VALORA TUS TRIUNFOS: En nuestra sociedad de ganar-o-perder, la mayoría de las personas pasan un montón de tiempo sintiéndose perdedoras. Escribe tus 10 éxitos del día anterior. Percibe como sigues mejorando. Aprecia y celebra tu progreso.
REINCIDIR: El éxito es levantarte más veces que las que caes. El éxito es el fracaso al revés, es el matiz plateado de esa nube incierta, que no te deja ver aún estando cerca.
PROTEGE TU AUTOESTIMA:  Muchas personas hieren a los demás; sin embargo, quizá no se den cuenta de ello si sonreímos y lo soportamos; en el mundo todos pensamos diferente, y a veces quisiéramos que nos entendieran tal y como somos o queremos, pero eso casi resulta imposible, por eso es mejor aprender a entender a la gente, que buscar que la gente te entienda.
ACEPTA LA OSCURIDAD: Aprende a sentirte mas cómodo con la incomodidad. Es importante ser curioso y experimentar cosas nuevas cada día. No temerle al fracaso te ayudará a decidir.
PONTE METAS Y REALÍZALAS:  Enumera las áreas importantes de tu vida: la familia, los amigos, la carrera, la economía, lo personal. Luego imagina que te gustaría tener en cada categoría y escríbelo. Por último, pon una fecha en cada punto. Una meta es un deseo con una línea de tiempo. 

sábado, 13 de abril de 2013

Lucha por alcanzar tus sueños. "Debes de enfrentar cada obstáculo de la vida sin perder la esperanza de un día alcanzar tus sueños"

En nuestras vidas vemos muchas personas con sueños frustrados porque el ambiente no fue propicio o porque, de alguna forma, se vieron obligados a renunciar a ellos. Pero podemos aprender a realizar esos sueños y no dejarlos guardados para intentar retomarlos cuando ya sea tarde.

Seamos soñadores
En Génesis 37:5 se menciona que José tuvo un sueño. Pero al continuar la lectura, vemos que las circunstanc
ias no fueron las mejores para que se realizara. Le sucedieron muchas cosas que hacían ver ese sueño como inalcanzable. A pesar de todo, José siguió creyendo que sería una realidad. Puede ser que las circunstancias a tu alrededor sean adversas, pero ¡debes luchar e insistir por lograr lo que anhelas!

Un corazón correcto
Nunca debemos envidiar lo que otras personas han alcanzado, al contrario, aprendamos de ellos, evaluemos sus estrategias y pongamos en práctica las que puedan servirnos.  Para alcanzar metas lo mejor es analizar modelos y tomar ejemplos aplicables a nuestra vida.

Lucha
Debes enfrentar cada obstáculo sin perder la esperanza
de alcanzar tus sueños. Si continuamos con la historia de José, vemos que fue el copero que conoció en la cárcel, quien lo ayudó a llegar cerca del Rey. Una celda no pareciera el mejor lugar para conocer gente que pueda ayudarte, pero cada momento es una oportunidad para que tu sueño se realice (Gen 41: 9-10).

A José se le juzgaba como un “soñador”, es decir un idealista que vivía fuera la realidad (Gen 37:19), sin embargo, nunca abandonó sus sueños, convencido de que Dios se los había dado y Él le ayudaría a cumplirlos.
¿Cuántos sueños y anhelos has dejado guardados o escondidos por las circunstancias de la vida? Toma de nuevo los sueños que el Señor te ha dado y con Su ayuda, conviértelos en realidad.

EL HOMOSEXUALISMO


¿QUÉ HACER ANTE EL HOMOSEXUALISMO?
Cualquiera que haya conocido un poco de cerca el drama de una persona homosexual, siente a partir de entonces una comprensión y un aprecio muy especial por quienes sufren esa situación. Cuando se comprende un poco mejor la realidad del sufrimiento de esas personas, dejan de hacer gracia las bromas sobre este asunto, y más bien producen un profundo desagrado. Pero analicemos este tema con más precisión.
¿Que es la homosexualidad?
La homosexualidad es la atracción sexual hacia personas del propio sexo. En cromosomas, hormonas sexuales y constitución física los homosexuales son normales.

En el apogeo del psicoanálisis de Sigmoud Freud, se pensó que la homosexualidad se debía a factores hereditarios, pero esta hipótesis hoy ha sido científicamente desechada. Los homosexuales son biológicamente normales, lo que no es normal es el ejercicio de la homosexualidad. Es de advertir que el homosexual tiene instintos heterosexuales; lo que ocurre es que se le bloquean por alguna razón, que puede ser un complejo de inferioridad, falta de madurez o ruptura familiar. Quienes de verdad se empeñan en luchar contra ese complejo, aun en casos de transexualidad, en uno o dos años acaban con sus obsesiones. Para dar la impresión de normalidad, hay quien asegura que quizá uno de cada cinco hombres tiene "tendencias" homosexuales, pero las estadísticas lo desmienten y afirman que en realidad no pasan de un uno o dos por ciento.
El movimiento mundial para la emancipación de los homosexuales trata de eludir cuestiones fundamentales; se sirve de medias verdades y de falsedades totales, manejando el concepto de discriminación para suscitar compasión, a fin de hacer del homosexual una víctima.
Una de las principales causas de la homosexualidad es la falta de madurez. En la pubertad, puede tratarse de un fenómeno transitorio; pero hay casos en que la homosexualidad se arraiga en los primeros años de juventud. Este hecho ha llevado a algunos a pensar que no tiene sentido procurar desarraigarla. La teoría más en boga es que la homosexualidad se basa en una perturbación del llamado "sentido de identidad sexual". La realidad demuestra que los homosexuales están afectados no sólo en su faceta sexual, sino en todo su mundo emotivo. Su vida emotiva coincide mucho, por ejemplo, con la de tipo ansioso, compulsivo o depresivo, caracterizada por depresiones, nerviosismo, problemas relacionales y psicosomáticos. No son capaces, en determinados aspectos de su vida emotiva, de madurar y de ser adultos y, pese a querer aparentar jovialidad y alegría no son felices interiormente. La causa no está en la discriminación de la que se quiere acusar a la sociedad que les haría "víctimas" de ella, sino en fuerzas que actúan en el interior mismo de los interesados (...).
¿Es posible curar la homosexualidad?
Definitivamente no es fácil, porque no lo es, pero no hay que dejarse llevar por planteamientos fatalistas, ni siquiera en los casos en que las tendencias homosexuales son intensas y están muy arraigadas.
La idea de que el homosexual no puede cambiar suele responder más a una reivindicación de grupo que a una realidad orgánica o fisiológica.
La medicina ha avanzando mucho, y hay abundante experiencia clínica de que la homosexualidad se puede superar con una terapia adecuada. Así lo asegura, por ejemplo, el psicólogo holandés Gerard van der Aardweg, sobre la base de una experiencia clínica de veinte años de estudios sobre la homosexualidad.
En su terapia, Gerard van der Aardweg intenta que el paciente adquiera una visión clara de su propia identidad y su mundo afectivo; luego, lo lleva a afrontar la situación: llevamos a que las personas se reían de sí mismas ( el homorismo puede ser muy saludable) y que adquieran hábitos positivos: valentía, honestidad consigo mismo, autodisciplina, capacidad de amar a los demás; hasta lograr que el homosexual pierda sus hábitos neuroinfantiles.
Aardweg insiste en que el homosexual tiene también instintos heterosexuales, pero que suelen ser bloqueados por su convencimiento homosexual. Por eso, la mayor parte de los pacientes que lo desean verdaderamente y se esfuerzan con perseverancia, mejoran en uno o dos años, y poco a poco disminuyen o desaparecen sus obsesiones homosexuales, aumentan su alegría de vivir y su sensación general de bienestar.
Algunos acaban por ser totalmente heterosexuales; otros padecen episódicas atracciones homosexuales, que son cada vez menos frecuentes conforme toma fuerza en ellos una afectividad heterosexual.
Lo que si es cierto es que supone un esfuerzo tan grande que les obligará a llevar una vida muy difícil. Incluso para los homosexuales más graves, no hay otro camino de liberación que luchar por corregir sus inclinaciones desviadas. Hay que tener en cuenta que rendirse a esas tendencias, con la consiguiente búsqueda constante de contactos y de relaciones -que suelen ser inestables y frustrantes por su propia naturaleza-, desemboca a la larga en una espiral de mayor insatisfacción. Dejarse llevar produce una angustia aún más grande, pues lleva a una vida de profundos desequilibrios afectivos, disfrazados quizá por una satisfacción aparente, pero que acaba conduciendo una mayor desesperanza y un mayor deterioro psíquico. Por esa razón la Iglesia católica les alienta a asumir la cruz del sufrimiento y de la dificultad que puedan experimentar a causa de su condición.
¿Cómo asumir la cruz de la propia condición?
Viviendo la castidad, un sacrificio que les proporcionará como beneficio una fuente de autodominación que los salvará de una forma de vida que amenaza continuamente con destruirlos. La actividad homosexual impide la propia realización y felicidad, porque es contraria a la naturaleza. Es cierto que en los casos más graves quizá no sean aptos para el matrimonio, pero siempre son aptos para amar -de otra manera- a los demás, y así pueden vivir incluso con un amor mayor que el que reina en muchos matrimonios.
La Iglesia les pide ese sacrificio, por su propio bien, exactamente igual que se lo pide a todas las personas heterosexuales que no están casadas.
La exigencia de la castidad no cosa fácil. Es muy factible que los homosexuales encuentren mucha dificultad para curarse y se abandonen a esas tendencias. Porque además, muchos se niegan a considerarlo una enfermedad, y señalan que es genético.
Hace más de un siglo que se busca un origen genético a la homosexualidad, y los avances científicos indican más bien que no lo hay. Los últimos descubrimientos en el mapa genético reafirman cada vez más la libertad del ser humano. Craig Venter, fundador de unas de las compañías más punteras en investigación genética integradas en el proyecto Genoma Humano, concluía recientemente que "la maravillosa diversidad de los seres humanos no está tanto en el código genético grabado en nuestras células sino en cómo nuestra herencia biológica se relaciona con el medio ambiente".
"No tenemos genes suficientes -asegura Venter- para justificar la noción de un determinismo biológico, y es altamente improbable que puedan existir genes específicos sobre el alcoholismo, la homosexualidad o la agresividad. Los hombres no son prisioneros de sus genes, sino que las circunstancias de la vida de cada individuo son cruciales en su personalidad".
La homosexualidad no es genética, sino sobrevenida. Y las terapias de curación de la homosexualidad tendrán más éxito en unos casos que en otros, pero eso no tiene nada de extraño. Hay muchas enfermedades, como el asma o la artritis reumática, por ejemplo, que por el momento no siempre se pueden curar. Pero ningún médico serio concluiría que no tiene sentido someter a esos pacientes a un tratamiento, o estudiar nuevas posibles terapias. Abandonarse a las tendencias homosexuales no es un estilo de vida alternativo recomendable para nadie.
¿Es o no una enfermedad?
"Fui homosexual activo durante veintiún años, hasta que me convencí de la necesidad de cambiar, explicaba Noel B. Mosen en una carta publicada en la revista New Zealandia".
En su misiva, Mosen asegura que "con la ayuda de Dios consiguió abandonar su condición de homosexual, y ahora lleva seis años felizmente casado sin experimentar ninguno de los deseos homosexuales que antes dominaban su vida".
Mosen reitera que es "falso que se haya probado la existencia de un gen que determine la homosexualidad ya que si los genes fueran determinantes, cuando uno de dos gemelos fuera homosexual, también el otro tendría que serlo, pero no ocurre así".
Si la orientación sexual estuviera genéticamente determinada, no habría posibilidad de cambiar; pero conocidos expertos en sexología como D.J. West, M. Nichols o L. J. Hatterer, han descrito muchos casos de homosexuales que se convierten en heterosexuales de modo completamente espontáneo, sin presiones ni ayuda de ninguna clase.
"Mi experiencia es que la homosexualidad no es una condición estable ni satisfactoria. No es libertad: es una adicción emocional", aseveró Mosen.
En las últimas décadas, sin embargo, se ha impuesto una especie de férrea censura social que tacha de intolerante todo lo que contradiga la pretensión de normalidad defendida por determinados grupos homosexuales muy activos. Estos grupos de influencia presentan el estilo de vida homosexual de modo casi idílico. Pero, como ha señalado Aardweg, esto no es más que simple propaganda, pues cuando se escucha la historia personal de homosexuales se ve claro que en ese género de vida no se encuentra la felicidad. La otra cara de la moneda, que tantos se empeñan en silenciar, es la ansiedad, los celos, la sensación de soledad o las depresiones neuróticas, por no mencionar las enfermedades venéreas y otras patologías somáticas.
La satisfacción estable y la felicidad no llegan a través de las relaciones homosexuales. Un testimonio publicado recientemente en "El Semanal"señalaba lo siguiente:
"Si ese chico es feliz viviendo su homosexualidad, pues me alegro. No quiero ahora valorar la homosexualidad ni a quienes la practican. Tan sólo quiero dar mi testimonio por si a alguien le sirve. He vivido mi homosexualidad durante unos diez años. He sufrido constantes angustias, infidelidades, traiciones y celos. Desde hace un año he cortado con esas relaciones y procuro salir con chicas y cambiar de ambiente. Cada vez me encuentro más feliz y no quiero caer en los errores pasados. Creo considerarme un ex gay. Aviso a navegantes: ¡ser gay no es tan rosa como lo pintan!".
Este testimonio no es una simple cuestión de palabras. La correcta comprensión de este problema no es una cuestión de teorías o de simples precisiones académicas o terminológicas. Acertar en este punto representa dar o no esperanza a cuantos están prisioneros del viejo dogma de que la homosexualidad es algo innato, inmutable y extendidísimo. Un error que produce daños irreparables a mucha gente.
Se habla tanto y tan desenfocadamente de la homosexualidad, que empieza a ser un tema de seria preocupación en bastantes adolescentes, que están empezando a creer que tienen tendencias homosexuales. Y otro problema añadido es que pocos se atreven a hablarlo a tiempo con la persona adecuada.
No es extraño que un adolescente sienta en algún momento unas leves tendencias homosexuales debidas a algún pequeño problema del desarrollo, habitualmente pasajero y que pronto queda en nada. Pero si a esa chica o ese chico se le ha hecho creer que la homosexualidad es de origen genético y que es algo permanente, y que es incurable, esa idea puede provocar que ese adolescente convierta un sencillo y circunstancial problema en una profunda crisis de identidad sexual, y acabe por orientar su vida en una dirección equivocada.
Esas crisis de confusión sobre la identidad sexual en la adolescencia no son difíciles de superar, con o sin ayuda médica, según la gravedad del caso. Lo que sería un gran error es aconsejarles que asuman la condición de homosexual como algo normal y definitivo, y animarles a que desarrollen su sexualidad en ese sentido.
Cuando se afirma que las personas con inclinaciones homosexuales no pueden sino actuar según esas inclinaciones, en el fondo se está negando a esas personas lo más específicamente humano, que es la libertad personal. Quizá no son responsables de sentir esas inclinaciones, pero sí serían responsables de practicarlas y contribuir así a reforzar su tendencia, con lo que se hacen un daño grande a sí mismos.
Siempre hay que procurar ser comprensivo con quien no logra remontar una dificultad, de cualquier tipo que sea, pero negar por principio que pueda hacerlo demuestra considerar en muy poco al hombre. Sería una actitud pesimista y triste, y además muy poco tolerante.
La actitud de la Iglesia
¿Y por qué la Iglesia católica es tan dura y poco comprensiva con los homosexuales?
No es así del todo. Es la misma sociedad la que, en muchas épocas y ambientes, ha sido dura y poco comprensiva con el homosexual. A veces los católicos se han contagiado de esa mentalidad, pero la Iglesia católica sabe bien que las tendencias homosexuales constituyen para algunas personas una dura prueba, e insiste en que deben ser acogidas con respeto, compasión y delicadeza, y que ha de evitarse respecto a ellas todo signo de discriminación injusta.
Las inclinaciones homosexuales son objetivamente desordenadas, y por tanto es inmoral realizarlas, pero el homosexual como persona merece todo respeto. Esas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.
Deben pedir ayuda a Dios, aceptar el sacrificio que comporta su situación, y luchar con paciencia y perseverancia por salir de ella. Una persona homosexual es portadora de una cruz singular. No es fácil dar al asunto mejor explicación que al hecho de que tantas personas sufran enfermedades o limitaciones físicas o psíquicas de cualquier índole, y que a veces tanto cuesta entender y aceptar.
También hay gente que por ambiente o por educación, o por otras razones, han caído en el alcoholismo, o en la droga, a veces sin demasiada culpa por su parte. Y todos ellos deben soportar esa cruz, y procurar salir de esa situación, sin tomarla como justificación para llevar un estilo de vida abandonado al error.
Esas personas han de ser ayudadas para que puedan ser plenamente felices. Y su necesidad principal no es el placer sexual, sino la alegre y necesaria certeza de sentirse queridas, comprendidas y aceptadas personalmente. Pero la solución no son las relaciones homosexuales.
Lo único que se alcanza con ellas es entrar en un círculo vicioso, pues la necesidad, no sólo sexual sino afectiva, no queda satisfecha.
La acción pastoral de la Iglesia con estas personas -señala el teólogo Georges Cottier- ha de caracterizarse por la comprensión y el respeto. Con frecuencia se les ha hecho sufrir como consecuencia de actitudes que son más bien fruto de prejuicios que de auténticos motivos de inspiración evangélica.
Tienen que sentirse miembros de pleno derecho de la parroquia, y para ellos vale la misma llamada a la santidad del resto de los demás hombres y mujeres. Hay que tener siempre presente la maternidad de la Iglesia, que ama a todos los hombres, también a aquellos que tienen grandes problemas.

La virginidad

Quizás algunas veces parezca que en la escuela todos hablan de quién es virgen, quién no y quién podría serlo. En la juventud, tanto para ellas como para ellos, la presión puede ser intensa.
Pero decidir si mantener relaciones sexuales es lo correcto para ti es una de las decisiones más importantes que deberás tomar en la vida. Cada persona debe aplicar su propio criterio y decidir si es el momento correcto... y la persona correcta.
Esto implica considerar varios factores muy importantes, tanto físicos, como la posibilidad de un embarazo o contraer una enfermedad de transmisión sexual (STD, por sus siglas en inglés), como emocionales. A pesar de que el cuerpo de la persona puede sentirse preparado para el sexo, el sexo también tiene consecuencias emocionales muy profundas.
Para muchos adolescentes, los factores morales también son muy importantes. Las actitudes familiares, los valores personales o las creencias religiosas les generan una voz interior que los guía para resistir las presiones para mantener relaciones sexuales antes del momento indicado.

Los problemas provocados por la presión de los pares y la locura originada por los filmes

A nadie le gusta la sensación de quedarse afuera; el deseo de agradar a otros y sentirse parte de un grupo de amigos es normal. Lamentablemente, algunos adolescentes sienten que deben perder su virginidad para no ser menos que sus amigos o ser aceptados.
De algún modo, no suena para nada complicado; quizás la mayoría de tus amigos ya han tenido relaciones sexuales con sus novios o novias y actúan como si no fuera nada del otro mundo. Pero el sexo no es solamente físico; también es emocional. Y como las emociones de cada persona son diferentes, es difícil basarse en las opiniones de los amigos para decidir si ha llegado el momento indicado para tener relaciones sexuales.
Lo más importante es lo que tú pienses. Y es posible que tus valores no coincidan con los de tus amigos. Eso es perfectamente normal. Es lo que hace a cada persona única. A largo plazo, tener relaciones sexuales para impresionar a alguien, conformar a tus amigos o sentir que tienes algo en común con ellos no te hará sentir bien contigo mismo. A los verdaderos amigos no les importa si una persona es virgen; respetan sus decisiones sin importarles nada más.
Aunque tus amigos respeten tu decisión, es fácil que los programas de televisión y las películas te lleven a pensar erróneamente que todos los adolescentes de los Estados Unidos mantienen relaciones sexuales. Los escritores y productores pueden hacer excitante un programa o una película en la que se ven adolescentes sexualmente activos, pero estos adolescentes son actores y no personas reales con preocupaciones reales. No deben preocuparse por saber si están preparados para tener sexo, cómo se sentirán después o cuál podría ser el resultado. En otras palabras, los argumentos de televisión y cine no son la vida real, sino ficción. En la vida real, cada adolescente puede —y debe— tomar su propia decisión.

Las depresiones de los novios o las quejas de las novias

Si bien algunos adolescentes que tienen citas románticas no se presionan en relación al sexo, lo cierto es que, en muchas relaciones, una de las personas quiere tener relaciones sexuales aunque la otra no lo desee.
Una vez más, lo más importante es diferente para cada persona. Quizás uno de los integrantes de la relación es más curioso y tiene deseos sexuales más profundos que el otro. O tal vez algunas personas no desean tener sexo por motivos religiosos, pero sus parejas no comparten esas creencias.
Sea cual sea la situación, es posible que se genere tensión en la relación; tú quieres que tu novio o novia esté conforme, pero no deseas cambiar lo que crees correcto.
Al igual que con casi todas las demás decisiones importantes de la vida, no debes hacer lo que los demás consideren correcto, sino lo que tú creas correcto. Si piensas que el sexo es una buena idea porque tu novio o novia desea entablar una relación sexual, piénsalo una vez más.
Cualquier persona que te presione para tener relaciones sexuales diciendo “Si realmente te importara, no dirías que no” o “si me amaras, me lo demostrarías teniendo relaciones sexuales" en realidad no se está fijando en ti y en lo que más te importa. Está buscando satisfacer sus propios deseos y necesidades sexuales.
Si alguien dice que no tener relaciones sexuales después de otros jugueteos le provocará dolor físico, también es un indicio de que esa persona piensa sólo en sí misma. Si sientes que debes tener relaciones sexuales porque estás asustado de perder a esa persona, podría ser un buen momento para finalizar la relación.
El sexo debería ser una expresión del amor y no una obligación. Si tu novio o novia realmente te ama, no te insistirá ni te presionará para hacer algo en lo que no crees o para lo que todavía no estás preparado.

Curiosidad

Es posible que tengas muchos sentimientos o deseos sexuales nuevos. Estos sentimientos y pensamientos son totalmente normales; significa que todas tus hormonas están funcionando correctamente. Pero, por momentos, la curiosidad o los deseos sexuales pueden hacerte sentir que es el momento adecuado para tener relaciones sexuales, aunque no lo sea.
Aun cuando tu cuerpo puede tener la capacidad de tener relaciones sexuales y quizás en verdad desees satisfacer tu curiosidad, no significa que tu mente esté preparada. Aunque algunos adolescentes comprenden en qué manera el sexo puede afectarlos emocionalmente, muchos no lo hacen. Más tarde, esto puede generar confusión y herir profundamente tus sentimientos.
Pero, al mismo tiempo, no debes torturarte ni ser demasiado duro contigo si tuviste relaciones sexuales y desearías no haberlo hecho. Tener deseos sexuales es normal y manejarlos puede parecer difícil algunas veces, aunque lo hayas planificado de otra manera. El simple hecho de que hayas tenido relaciones sexuales una sola vez no significa que debas continuar haciéndolo, independientemente de lo que otras personas te digan. Cometer errores no sólo es humano, sino que forma parte de la adolescencia... y puedes aprender de los errores.

Por qué algunos adolescentes esperan

Algunos adolescentes esperan más tiempo para tener relaciones sexuales; piensan más cuidadosamente sobre el significado de perder la virginidad y entablar una relación sexual.
Estos adolescentes tienen muchos motivos que justifican la abstinencia (no tener relaciones sexuales). Algunos no desean preocuparse por los embarazos no planificados y todas sus consecuencias. Otros consideran que la abstinencia es una manera de protegerse por completo de las enfermedades de transmisión sexual. Algunas de estas enfermedades (como el SIDA) pueden, literalmente, convertir al sexo en una situación de vida o muerte. Y muchos adolescentes toman el tema muy en serio.
Algunos adolescentes no tienen relaciones sexuales porque su religión lo prohíbe o simplemente porque tienen creencias propias muy profundas. Otros adolescentes reconocen que no están preparados emocionalmente y desean esperar hasta estar absolutamente seguros de que pueden manejarlo.
Cuando se trata de sexo, debes recordar dos cosas muy importantes: en primer lugar, tú eres el responsable en última instancia de tu propia felicidad y de tu cuerpo y, en segundo lugar, tienes mucho tiempo para esperar hasta que estés totalmente seguro al respecto. Si decides postergar el sexo, está bien sin importar lo que digan los demás. Ser virgen es una de las pruebas de que tú estás a cargo de la situación y demuestra que tienes la fortaleza suficiente para tomar tus propias decisiones acerca de tu cuerpo y mente.
Si te sientes confundido sobre las decisiones relacionadas con el sexo, quizás puedas hablar con un adulto (como uno de tus padres, un médico, un hermano o un tío) para pedirle consejo. De todos modos, recuerda que todos tienen diferentes opiniones sobre el sexo. Aunque haya otra persona que pueda darte un consejo útil, finalmente la decisión es tuya.

Pd: uso el termino sexo porque muchos lo dicen y lo entienden así, en realidad es coito.

Jóvenes actuales I



La participación de los jóvenes, un aprendizaje.
La participación exige que los jóvenes adquieran unas competencias o consoliden las que tienen. Ello supone un proceso gradual de aprendizaje. La primera etapa, desarrollada generalmente en el propio entorno (escuela, barrio, población, centro juvenil, asociación, etc.) es de una importancia capital. Permite adquirir la confianza en uno mismo y la experiencia necesarias para pasar a las etapas siguientes. Además, es en la vida local donde la participación permite que se produzcan cambios concretos, visibles y controlables por los jóvenes.
En una segunda etapa, los jóvenes toman conciencia de que toda una serie de decisiones que afectan al ámbito local se adoptan en niveles de decisión más globales, en particular en el nivel del propio pais. A este respecto, aunque la escuela es un lugar privilegiado para el aprendizaje y para las prácticas participativas, aún presenta, a los ojos de los jóvenes, el inconveniente de que no les tome en consideración como ciudadanos activos.
En efecto, la ciudadanía activa se aprende sobre el terreno, donde los jóvenes pueden juzgar en concreto los resultados de su compromiso personal. Los jóvenes, con la participación en la vida de la escuela, del barrio, del municipio o de una asociación, adquieren la experiencia y la confianza necesarias para implicarse en mayor medida, ahora o más tarde, en la vida pública, incluido a escala europea, mundial. Los jóvenes contribuyen a una sociedad más solidaria y asumen plenamente su ciudadanía comprometiéndose en actividades sociales abiertas a todos, sin ningún tipo de discriminación.
La participación de los jóvenes, un aprendizaje
La participación exige que los jóvenes adquieran unas competencias o consoliden las que tienen. Ello supone un proceso gradual de aprendizaje. La primera etapa, desarrollada generalmente en el propio entorno (escuela, barrio, población, centro juvenil, asociación, etc.) es de una importancia capital. Permite adquirir la confianza en uno mismo y la experiencia necesarias para pasar a las etapas siguientes. Además, es en la vida local donde la participación permite que se produzcan cambios concretos, visibles y controlables por los jóvenes.
En una segunda etapa, los jóvenes toman conciencia de que toda una serie de decisiones que afectan al ámbito local se adoptan en niveles de decisión más globales, en particular en el nivel del propio pais. A este respecto, aunque la escuela es un lugar privilegiado para el aprendizaje y para las prácticas participativas, aún presenta, a los ojos de los jóvenes, el inconveniente de que no les tome en consideración como ciudadanos activos.
En efecto, la ciudadanía activa se aprende sobre el terreno, donde los jóvenes pueden juzgar en concreto los resultados de su compromiso personal. Los jóvenes, con la participación en la vida de la escuela, del barrio, del municipio o de una asociación, adquieren la experiencia y la confianza necesarias para implicarse en mayor medida, ahora o más tarde, en la vida pública, incluido a escala europea, mundial. Los jóvenes contribuyen a una sociedad más solidaria y asumen plenamente su ciudadanía comprometiéndose en actividades sociales abiertas a todos, sin ningún tipo de discriminación.
Desarrollar la autonomía de los jóvenes
La autonomía es una de las principales reivindicaciones de los jóvenes. Esta autonomía se basa en los medios que se les conceden, y en especial los medios materiales. A este respecto, es de capital importancia la cuestión de los ingresos. La juventud se ve afectada por las
políticas de empleo, protección social y ayuda a la inserción, así como por las políticas de vivienda y transporte. Estas políticas son necesarias para permitir que los jóvenes consigan más rápidamente la autonomía, y deberían desarrollarse teniendo en cuenta sus puntos de vista y sus intereses, así como aprovechando los logros y las experiencias propias de las políticas de la juventud. Los jóvenes quieren ser una parte activa de la sociedad y se sienten afectados por las políticas relacionadas con las diferentes facetas de sus condiciones de vida.
Mayores dificultades de acceso a la vivienda, debido a la espectacular alza del precio de éstas y a la escasa oferta del mercado de alquiler es uno de los problemas fundamentales.
La baja calidad del empleo entre los jóvenes, donde cabe hablar, en términos generales, de temporalidad y baja remuneración, es otro de los problemas a los que debemos enfrentarnos. Desarrollar un mercado de trabajo favorable a la inclusión de los jóvenes, garantizar unos recursos e ingresos adecuados para éstos, luchar contra las desigualdades ante la educación, favorecer el acceso a servicios de calidad (vivienda, salud, cultura, derecho y justicia) y regenerar las zonas que sufren desventajas múltiples, son algunas de las soluciones más inmediatas para paliar el problema.