En nuestras vidas vemos muchas personas con sueños frustrados porque el ambiente no fue propicio o porque, de alguna forma, se vieron obligados a renunciar a ellos. Pero podemos aprender a realizar esos sueños y no dejarlos guardados para intentar retomarlos cuando ya sea tarde.
Seamos soñadores
En Génesis 37:5 se menciona que José tuvo un sueño. Pero al continuar la lectura, vemos que las circunstanc
Un corazón correcto
Nunca debemos envidiar lo que otras personas han alcanzado, al contrario, aprendamos de ellos, evaluemos sus estrategias y pongamos en práctica las que puedan servirnos. Para alcanzar metas lo mejor es analizar modelos y tomar ejemplos aplicables a nuestra vida.
Lucha
Debes enfrentar cada obstáculo sin perder la esperanza de alcanzar tus sueños. Si continuamos con la historia de José, vemos que fue el copero que conoció en la cárcel, quien lo ayudó a llegar cerca del Rey. Una celda no pareciera el mejor lugar para conocer gente que pueda ayudarte, pero cada momento es una oportunidad para que tu sueño se realice (Gen 41: 9-10).
A José se le juzgaba como un “soñador”, es decir un idealista que vivía fuera la realidad (Gen 37:19), sin embargo, nunca abandonó sus sueños, convencido de que Dios se los había dado y Él le ayudaría a cumplirlos.
¿Cuántos sueños y anhelos has dejado guardados o escondidos por las circunstancias de la vida? Toma de nuevo los sueños que el Señor te ha dado y con Su ayuda, conviértelos en realidad.


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